Sin la luz del siguiente día, fuimos al pueblo de Jero donde habíamos quedado para pajarear y fotografiar.
La primera idea era ver cómo partían centenares de grullas de las lagunas de la Albuera pero cuando llegamos ya había amanecido y las grullas se habían ido a los campos a alimentarse. Nos quedamos con las ganas de disfrutar de ese magnífico espectáculo (la próxima vez será)
El silencio se adueñaba de la laguna grande, lo rompían las collalbas, zorzales y estorninos. Se echaba de menos el trompeteo de las grullas. La laguna estaba en calma, parecía un espejo dorado bañado por la luz de un fantástico amanecer.
Jero montó su telescopio y estuvimos observando a las cigüeñas, cigüeñuelas, agachadizas y gaviotas que se alimentaban y se acicalaban ajenas al duro día que las esperaba. Yo no me pude resistir a hacer cutre-digiscoping fotografiando con el móvil lo que aquella ventana impregnaba nuestras pupilas, el resultado fue patético.
Video de ese mágico momento.
Tras un buen rato disfrutando de la majestuosidad de las cigüeñas un disparo acabó con la tranquilidad de la mañana. Decenas de ánades salieron volando, como si supiesen que su vida estaba en juego.
Surcaban los cielos alguna avutarda, un ratonero y una grulla rezagada pero sólo pude fotografiar a este cormorán.
Se acercaban a pie por la orilla un grupo de cazadores con perro y las pocas aves que habían aguantado el sonido de las armas de fuego salieron volando.
La laguna grande se quedó desierta, nos fuimos de allí. Jero decidió enseñarnos su terruño.
Por la carretera a Torre de Miguel Sesmero vimos un montón de especies y cantidad de perdices.
En su pueblo dejamos mi coche y con el suyo empezamos el recorrido por terrenos de cultivo. Allí observamos las siguientes especies:
Hembra de Taravilla común.
Mochuelos haciendo honor al refrán "cada mochuelo a su olivo"
Collalba gris.
El pequeño buitrón.
Alcaudón real.
Azulones volando junto a un pájaro de acero.
Un triguero bellotero.
El coche de Jero parece translúcido, ya que los pájaros parecían no verlo, los animalitos ni se inmutaban. Parecía que se iban a meter dentro.
El coche de Jero parece translúcido, ya que los pájaros parecían no verlo, los animalitos ni se inmutaban. Parecía que se iban a meter dentro.
Jilgueros.
Ya en zona de monte observamos varias cogujadas montesinas.
Colirrojo tizón hembra.
Más tarabillas.
Roquero solitario al contraluz (y no era Rosendo)
Ya en zona de sierra y junto a un frondoso bosque mediterráneo pudimos ver a una pareja de buhos reales. Mis nervios por las nubes, como cuando una adolescente ve a su ídolo, fue un momento muy especial y lo que más me llamó la atención fue su envergadura y el silencio de su aleteo. Con esos nervios sólo pude hacer unas fotos testimoniales.
Buho real.
Descubrimos un guarro muerto, la pena es que habíamos quedado para comer, si no hubiésemos disfrutado de una carroñada ibérica.
Los buitres empezaban a acercarse
Milano real.
Una fotogénica lavandera blanca.
Fotografía testimonial del pinzón vulgar.
Busardo ratonero observando el terruño.
Tórtola turca.
La mañana había sido increíble. Pudimos observar y fotografiar muchas especies (la mayoría no las había visto nunca) además con las explicaciones de Jero todo cobraba más valor.
En muy pocos kilómetros habíamos visto zonas húmedas, terrenos de cultivo, zonas esteparias, monte, sierra y bosque mediterráneo: un paraiso para los que amamos las aves y el campo.
Terminamos tomando algo en una terraza de su pueblo y Jorge nos avisó de que un ratonero volaba sobre nuestras cabezas. Cuando quise fotografiarlo ya se iba. Después a casa, donde mis padres nos tenían preparadas unas migas extremeñas acompañadas con vino de pitarra que hace mi padre.
Busardo ratonero.
Quiero agradecer a Asun, Jero, Jorge y Jaime los dos maravillosos días que pasamos y el principio de esta amistad. Para los que no conozcais su trabajo os dejo un enlace a su blog:
http://jeronimomilanmartinezextremaduraviva.blogspot.com/
Ya por la noche observamos las estrellas (mi otra debilidad) no saqué el telescopio porque había algo de nubes pero hice alguna fotografía:
Luna de cuatro días en cuarto creciente, luna cenicienta: Se la llama así por el color ceniza de la parte no iluminada.
Luna en Sagitario: Deberían estar los astros alineados porque el día fue increíble.
El punto más brillante es Júpiter, se encontraba entre Aries y Piscis. Abajo, a la izquierda de la antena se observan las Pléyades.
¡¡Lo bueno está por llegar!!
Un saludo a tod@s y gracias por pasar y comentar.
Una fotogénica lavandera blanca.
Fotografía testimonial del pinzón vulgar.
Busardo ratonero observando el terruño.
Tórtola turca.
La mañana había sido increíble. Pudimos observar y fotografiar muchas especies (la mayoría no las había visto nunca) además con las explicaciones de Jero todo cobraba más valor.
En muy pocos kilómetros habíamos visto zonas húmedas, terrenos de cultivo, zonas esteparias, monte, sierra y bosque mediterráneo: un paraiso para los que amamos las aves y el campo.
Terminamos tomando algo en una terraza de su pueblo y Jorge nos avisó de que un ratonero volaba sobre nuestras cabezas. Cuando quise fotografiarlo ya se iba. Después a casa, donde mis padres nos tenían preparadas unas migas extremeñas acompañadas con vino de pitarra que hace mi padre.
Busardo ratonero.
Quiero agradecer a Asun, Jero, Jorge y Jaime los dos maravillosos días que pasamos y el principio de esta amistad. Para los que no conozcais su trabajo os dejo un enlace a su blog:
http://jeronimomilanmartinezextremaduraviva.blogspot.com/
Ya por la noche observamos las estrellas (mi otra debilidad) no saqué el telescopio porque había algo de nubes pero hice alguna fotografía:
Luna de cuatro días en cuarto creciente, luna cenicienta: Se la llama así por el color ceniza de la parte no iluminada.
Luna en Sagitario: Deberían estar los astros alineados porque el día fue increíble.
El punto más brillante es Júpiter, se encontraba entre Aries y Piscis. Abajo, a la izquierda de la antena se observan las Pléyades.
¡¡Lo bueno está por llegar!!
Un saludo a tod@s y gracias por pasar y comentar.
